25/01/2020

LA TIERRA Y LA VIDA  DESDE UN TOMATE GRIEGO, TODO CORAZÓN

'Los tomates escuchan Wagner' se convirtió el viernes pasado en la mirada directa al corazón de los casi 50 espectadores que disfrutamos en Navia con este enternecedor documental griego de 2019 de Marianna Economou, ya premiada por otras joyas como 'The School' o 'My place in the Dance'.

 

La película transcurre lenta, pero con fortaleza, por la ternura, la alegría, la melancolía, la esperanza y la ilusión de una pequeña comunidad agrícola del interior de Grecia en tiempo de crisis y desesperanza generalizadas de un país que como pocos ha vivido el desencanto europeo en la década pasada.

 

Hay quienes apuestan con una fe inamovible por el campo y por las cosas bien hechas con amor sincero a la tierra y la naturaleza, lejos de pesticidas y abonos químicos. Creen en la fuerza del trabajo en equipo y la magia de la música, sea el más puro folclor griego, o la más inspirada de las piezas de Wagner en una comunicación sagrada con los tomates, verdaderos protagonistas de sus vidas y de esta emocionante película.

 

Una original apuesta por una narrativa audiovisual sin ampulosidades ni efectos especiales y nunca mejor dicho, muy pegada a la tierra y las realidades de gentes normales nada comunes. Lo extraordinario se encuentra en lo ordinario de esta pequeña gran familia que ve en ese universal fruto rojo el corazón de la vida en este planeta que se desangra. Inicialmente podría haber parecido un inocente y anecdótico reportaje cargado de cierta ironía y buen humor. Pero supo llegar sin atajos a la fibra más sensible de quienes en el Occidente de Asturias y desde La Casa Azul creen que otro mundo rural es posible, y más que vaciado, es capaz de llenarse de sabrosas experiencias y auténticos sentimientos ecologistas de amor a la tierra que nos da la vida y el alimento a quienes vivimos en nuestras ciudades tan lejos de sus realidades.

 

Colabora:

MUESTRA DE CINE SOCIAL Y DERECHOS HUMANOS DE ASTURIAS

MUSOC