19/01/2020

¿SE PUEDE VIVIR SIN AMOR?

 

El artículo 490 del código penal marroquí castiga las relaciones sexuales mantenidas fuera del matrimonio con penas de entre un mes y un año de prisión.  Meryem Benm'Barek nos hace esta advertencia antes de mostrarnos la primera imagen de ‘Sofia’, su primera largometraje. A continuación escuchamos una conversación durante una comida en casa de sus padres en la que entendemos que su familia tiene la oportunidad de participar en un negocio que les permita mejorar su posición económica y su estatus social.

 

 

En menos de 5 minutos ya conocemos el contexto en el que se desarrollará el resto de la historia. Sofia está embarazada, aunque su cuerpo quiera negarlo y llega un momento en el que eso ya no se puede ocultar. A partir de ahí, ‘Sofia’ nos muestra la opresión de la mujer marroquí, ligada a la opresión económica, la tradición y el conflicto de clases. Nos enseña cómo el amor, en muchos casos, es algo secundario, que quizás llegue con el tiempo o quizás no, pero se puede vivir sin él. Nos muestra un mundo injusto en el que una chica puede ser partícipe de su propia opresión.

 

 

Todo esto, y mucho más, lo compartimos quienes asistimos al Centro Niemeyer a ver esta pequeña joya que se llama ‘Sofia’, que obtuvo el premio al mejor guion de la sección "Un cértain regard" del Festival de Cannes. Las personas que llenamos la sala salimos de allí con mal cuerpo, ese que se te queda cuando observas una realidad que preferirías no conocer, deseando que a Sofia y a su hija les vaya bien en el futuro.  

 

 

Colabora:

MUESTRA DE CINE SOCIAL Y DERECHOS HUMANOS DE ASTURIAS

MUSOC